La tentación es empezar por lo más difícil. Es el error. La primera tarea que automatizas debe cumplir tres cosas.
Por qué las tres
- Se repite: si la haces una vez al año, automatizarla cuesta más de lo que ahorra.
- Es aburrida: las tareas que exigen criterio tuyo no se delegan, se acompañan.
- Se revisa rápido: si comprobar el resultado cuesta tanto como hacerlo, no has ganado nada.
Buenas primeras candidatas: resumir correos largos, sacar los datos de una factura, redactar el primer borrador de una respuesta, pasar notas a un acta.